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Luis de Guindos se muestra optimista ante una recuperación de la economía impulsada por las vacunas

El vicepresidente del BCE participa en una sesión online del Alumni Learning Program del IESE

Guindos

El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos.

1 de marzo de 2021

A medida que Europa acelera el ritmo de vacunación contra la COVID-19, el vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, se muestra cada vez más optimista ante el posible aumento del crecimiento económico en el continente a finales de año, aunque persistan los riesgos.

En una sesión online del Alumni Learning Program del IESE con el profesor Xavier Vives celebrada el pasado jueves, Guindos afirmó que el banco espera que el crecimiento incipiente cobre fuerza a medida que avanza el año: “Creo que tendremos un repunte importante de la actividad en la segunda mitad del año. Estimamos que el crecimiento del PIB para 2021 rondará el 4% y que a mediados de 2022 el PIB habrá vuelto a los niveles anteriores a la pandemia”.

Pero la vacunación generalizada será clave para que esto suceda. “El despliegue es el elemento que determinará la evolución de la economía europea. Si para el tercer trimestre se vacuna a un porcentaje decente de la población, los gobiernos podrán levantar muchas de las restricciones y los consumidores irán recobrando la confianza. Esto permitirá que el sector servicios se recupere de la misma forma que ya lo está haciendo la industria”, detalló.

Sobre los fondos de recuperación de la UE, que deberían llegar a las arcas gubernamentales a mediados de año, señaló que serán “una segunda y muy importante ayuda para la economía”.

“Los fondos, en forma de préstamos y subvenciones, ofrecen a los países europeos una oportunidad única no solo para recuperarse económicamente, sino también para implementar reformas, avanzar en la digitalización de sus economías y combatir el cambio climático”, comentó.

Aunque esto no significa que todos estén en condiciones de igualdad: algunos países europeos se han visto más afectados que otros, a las pequeñas empresas les ha ido peor que a las grandes y las desigualdades existentes se han ampliado: “La pandemia, a pesar de que ha sido un shock común, ha tenido un impacto asimétrico”.

La pandemia, a pesar de que ha sido un shock común, ha tenido un impacto asimétrico

Luis de Guindos.

Vicepresidente, Banco Central Europeo.

Atención a la inflación y a la deuda pública y privada

Porque todavía quedan muchos riesgos. Así, los legisladores deben resistir la tentación de revertir las medidas fiscales y monetarias masivas demasiado rápido; unas decisiones que, opinó, habían sido “muy rápidas, muy intensas, muy profundas”.

En el contexto actual, son muchas las dudas que rodean a la respuesta política: ¿Será excesiva la deuda de los países miembros en los próximos años? ¿Subirá la inflación? ¿En qué situación saldrá de la crisis el sistema bancario europeo?

Si bien Guindos reconoció un aumento en la inflación en Europa en los primeros meses de 2020 – debido a factores como el aumento de los precios del petróleo –, dijo que no cree que represente un riesgo para el corto plazo. “Se espera que la inflación en promedio sea de alrededor del 1% en 2021”, predijo.

Tras apuntar que la inflación ha sido baja en Europa durante más de una década, confirmó que espera que las presiones sobre los precios sigan siendo moderadas durante los próximos uno o dos años, a pesar de los enormes paquetes de estímulo.

“Creo que tendremos que prestar atención a la inflación a medio plazo”, sostuvo, y que el comportamiento inflacionario a menudo desconcierta a los economistas, y queda por ver si factores estructurales como la globalización, la digitalización y los cambios demográficos han reducido la amenaza del aumento de los precios.

En cuanto a la deuda, aseguró que no hay duda de que los países y las empresas saldrán de la crisis con una carga de deuda mayor que antes de la pandemia. Y que aunque esta ha sido una consecuencia necesaria de la respuesta a la COVID-19, una vez que la pandemia haya terminado, se debe comenzar a trabajar para reducir esa carga. “Se tendrán que poner en marcha planes de consolidación fiscal creíbles una vez que la pandemia termine”, concretó.

Otro riesgo que destacó es la baja rentabilidad de los bancos europeos, una realidad anterior a la COVID-19 y aún más pronunciada ahora, que implica bajas valoraciones en el mercado de valores, con la consiguiente dificultad para obtener capital. Y que también puede llevar a los bancos a provisionar menos en un momento en que se espera que aumenten los préstamos dudosos.

Además, hasta ahora las medidas gubernamentales han mitigado el número de incumplimientos corporativos, pero no siempre será así. Puede haber una ola de incumplimientos, con las consecuencias que puede implicar para los bancos. “Es muy importante retirar estas medidas con mucho cuidado y con un enfoque muy equilibrado”, especificó.

Mercados de valores y bitcoin

Cuando se le preguntó si pensaba que los mercados están sobrevalorados en este momento, Guindos dijo que hay mucha dispersión de precios, en términos de activos y en términos de países: “No todos los activos están en la misma situación. Los precios de las acciones en EE.UU. son relativamente altos, mientras que en Europa los mercados de renta fija corporativa son más sólidos”.

Pero, en general, la preocupación por la sobrevaloración tiende a ser más aguda en Estados Unidos que en Europa: “La situación en Estados Unidos es más propensa a una especie de sobrevaloración porque allí el apalancamiento es mucho mayor”.

Un activo que Guindos sí cree que está sobrevalorado es el bitcoin. Advirtiendo que el precio altamente volátil de la criptomoneda está desconectado de sus fundamentos y que es un canal desaconsejado para la liquidez, dijo que le sorprende que esté atrayendo tanta inversión, incluso de grandes empresas. “El único elemento detrás de este fenómeno es su escasez”, concluyó.