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Mirar a largo plazo: el secreto para sumar años

Celebramos nuestro 60 aniversario en el campus de Madrid con un debate sobre gobierno corporativo con destacados empresarios

20 de Noviembre de 2018

¿Cómo logran las empresas de origen familiar sobrevivir y adaptarse? Transparencia en la gestión, prudencia en la toma de decisiones y visión de negocio a largo plazo son algunas de las claves. Así lo apuntaron cinco destacados empresarios en la sesión El desarrollo de la empresa a largo plazo: el papel central del gobierno corporativo, moderada por el profesor Jordi Canals. Se trató de una jornada muy especial, en la que el Campus de Madrid se volcó en la celebración del 60 aniversario de la escuela.

Para el presidente de Puig, Marc Puig, la clave de toda empresa familiar es su “visión a largo plazo” con el objetivo de “dejar un legado a la generación posterior porque lo ha recibido de la anterior”. Un aspecto en el que convino el presidente de Gestamp, Francisco Riberas, quien sostuvo que en la empresa familiar debe primar aún más el largo plazo, lo que “implica prudencia y un apalancamiento sensato” en el endeudamiento. “Lograr que no se imponga el cortoplacismo es lo más complicado”, reconoció Ermenegildo Zegna, CEO de la multinacional italiana que lleva su nombre.

De igual modo, conservar los valores fundacionales es fundamental. “El gobierno corporativo de cualquier grupo debe adaptarse a los tiempos tanto en el ámbito familiar como del negocio, manteniendo siempre los valores”, afirmó Francisco Riberas. Esa “protección del legado y de los valores”, expuso Marc Puig, son los objetivos del holding familiar que controla la multinacional de perfumes y cosmética, dirigida por la tercera generación de la familia Puig.

Cotice o no la empresa, la transparencia se impone

Ermenegildo Zegna pertenece a la cuarta generación de la familia Zegna que controla este negocio. “La transparencia y el sentido de la responsabilidad son valores que deben mantenerse siempre en una empresa familiar, pese al paso del tiempo”, afirmó el alto ejecutivo. Aunque su compañía no ha salido a bolsa, Zegna reconoció que la dirigen como si cotizara, y para ello imponen férreas reglas de transparencia e incluyen a consejeros independientes. Por su parte, la presidenta de Prosegur, Helena Revoredo, coincidió en que la empresa familiar que cotiza en los mercados, como es su caso, “gana mucho con la transparencia exigida”.

Sobre la conveniencia de salir a bolsa, Marc Puig explicó: “las empresas familiares deben sopesar detenidamente si salir a bolsa y tenerlo muy claro, porque las exigencias son muy altas y la decisión suele ser bastante irreversible”, dijo. La presidenta de Prosegur apuntó que en su empresa, que cotiza desde 1987, este hecho les “impone disciplina” y que su familia ha tratado de mantener siempre el 51 % del control del negocio, a costa de “tener que hacer malabares a veces para conservar esa mayoría”.

Atraer y retener el talento… y a los consejeros

“Lo más importante para una empresa es que, por encima de todo, continúe con su actividad. Y para que crezca, es indispensable la atracción del talento”, señaló Rafael del Pino, presidente de Ferrovial. En su opinión, una de las grandes ventajas de las empresas cotizadas es que permite el acceso a determinadas fuentes de financiación, y que favorece la contratación y búsqueda de talento. Lo mismo cree Francisco Riberas, para quién además, “la profesionalización del consejo es clave, sobre todo cuando se sale a bolsa”. “Pensar que el mejor gestor va a estar siempre en la familia, estadísticamente no se sostiene”, añadió Rafael del Pino.

Además, admitió que hallar un buen consejero es muy difícil, “y cuando lo encuentras debes mantenerlo a toda costa como si fuera un animal en peligro de extinción”. Para Del Pino, “la independencia y la discrepancia” son dos virtudes esenciales que debe tener todo buen consejero independiente. “También la transparencia, la claridad y la sinceridad”, añadió. En este punto, Helena Revoredo incidió en que los consejeros externos “deben tener cierta afinidad con los objetivos y los valores de la empresa” y destacó la importancia de incorporar a profesionales independientes en el seno de las compañías ya que proporcionan “objetividad, nueva visión, experiencias diferentes, y eso es algo que aporta muchísimo a la empresa”.

Celebración repleta de nuevos proyectos

“El mundo ha cambiado mucho desde 1958, cuando se puso en marcha esta casa. Muchos empresarios, algunos de ellos formados en el IESE, han contribuido a este cambio”, señaló el director general del IESE, Franz Heukamp ante un auditorio repleto de profesionales, antiguos alumnos y numerosos invitados. Todos ellos pudieron ver de cerca cómo avanzan las obras de ampliación del Campus de Madrid, cuya inauguración está prevista para septiembre de 2020. Y este no es el único proyecto de futuro del IESE en el campus madrileño, ya que en septiembre de 2019 se iniciará el nuevo Master in Management (MiM), un programa de once meses dirigido a los recién graduados universitarios que se disponen a entrar en el mercado laboral.