IESE Insight
Más allá del fútbol: lo que las tandas de penaltis enseñan sobre la presión en el trabajo
En el fútbol, el equipo que tira segundo en penaltis suele sucumbir a la presión. ¿Cómo reducir esa tensión en cualquier terreno de juego?
Por tercera vez consecutiva desde 2018, Italia se queda fuera del Mundial de fútbol. La selección, cuatro veces campeona del mundo, no está en la Copa Mundial de la FIFA 2026, tras caer en la final de la repesca europea ante Bosnia y Herzegovina. El partido se resolvió en los penaltis, que iniciaron los bosnios, y los italianos perdieron 1-4.
Los analistas deportivos señalan que la selección italiana cedió a la presión. Ocurre con frecuencia: en las tandas de penaltis, donde el 75% de los lanzamientos acaba en gol, ser el segundo en disparar constituye una desventaja cierta. Si el primer tirador marca, la presión pasa al segundo, que no puede fallar.
La traslación matemática de esos posibles puntos de presión –y de otros factores– en juego ha sido objeto de estudio de Tom Vandebroek, Brian McCann y el profesor del IESE Govert Vroom. Mediante un modelo matemático avanzado, los investigadores han creado un diagrama de árbol ampliado con las 1.024 situaciones posibles en una tanda de cinco penaltis, además de cuantificar los efectos de distintos tipos de presión psicológica en el lanzamiento de un penalti. Su análisis también revela cuál es el turno óptimo para los mejores tiradores.
La ventaja de lanzar primero en los penaltis
Según los autores, la desventaja del segundo tirador podría mitigarse cambiando la secuencia de los lanzamientos. En su modelo, la ventaja de un equipo se calcula a partir del hecho empírico de que psicológicamente es más difícil remontar en una tanda de penaltis. A partir de ahí, los investigadores han sido los primeros en demostrar matemáticamente que un nuevo reglamento –que ya está probando la Premiere League– reduce la ventaja del primer tirador entre un 74% y un 85% cuando el equipo va por detrás en el marcador.

La propuesta de reglamento de los autores se basa en el modelo de desempate del tenis. Es decir, después de que el primer equipo (A) lance, el segundo (B) tira dos veces seguidas. La secuencia resultante es ABBAABBA durante los primeros cuatro penaltis, frente a la ABABABAB del reglamento actual. Este formato apenas se ha aplicado, pero ya cuenta con el respaldo de la FIFA.
Los investigadores también han identificado secuencias de penaltis todavía más justas: la sucesión de Prouhet-Thue-Morse reduce todavía más la ventaja del primer tirador.
Estrategias corporativas para hacer frente a la presión
Los negocios, pese a su faceta racional y búsqueda de la optimización, son inseparables de las emociones, afirma Vroom. Al fin y al cabo, las empresas están formadas por personas que deben tomar decisiones todos los días y que, como los futbolistas, no son inmunes a la presión psicológica.
Al igual que en la tanda de penaltis, existen fórmulas para reducir la presión en la empresa y limitar su capacidad de distorsionar los resultados. Vroom propone dos.
- La primera consiste en ajustar el nivel de dificultad de las tareas a las capacidades de cada miembro del equipo. Esto permite desarrollar la confianza propia.
- La segunda pasa por observar el fracaso − individual o colectivo− desde otra perspectiva. Concebir el error como algo negativo añade presión a la toma de decisiones; aceptarlo como parte natural de un proceso de experimentación en la toma de decisiones reduce la tensión y deja espacio a la mejora del rendimiento.
Sobre la investigación
Publicado en Journal of Sports Economics, este estudio presenta un modelo de tanda de penaltis con el que determinar la relación entre la presión psicológica y la ventaja del primer tirador.
El modelo muestra que esa relación varía en función de las normas específicas que regulan el penalti y la naturaleza y magnitud de la presión.
En esencia, los autores proporcionan una herramienta que permite cuantificar los efectos de la presión en la ventaja de actuar primero, según las circunstancias concretas.
Los autores han contado con el apoyo financiero del Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España (proyecto ECO 2015-71173-P) a través del Public-Private Sector Research Center del IESE.
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE:
Liderazgo y deporte: una carrera de fondo
Competir con inteligencia artificial
¿Los entrenadores de la NBA discriminan en función de la raza?
Todo lo que el fútbol nos puede enseñar sobre la creación de valor
