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El coche del futuro: una industria en ebullición

El debate tecnológico, de modelo de negocio y organización, en el 33 Encuentro IESE Auto

16 de Noviembre de 2018

“Las cosas pueden cambiar muy rápido: hoy el coche eléctrico parece fenomenal… y mañana ya no está. Ya ocurrió hace cien años”. Con estas provocativas declaraciones sorprendía el profesor Marc Sachon a los participantes de la 33ª edición del Encuentro de Automoción organizado por el IESE, en colaboración con KPMG, durante los días 13 y 14 de noviembre en el campus de Barcelona.

Acto seguido, matizaba: “Yo creo que el coche eléctrico tiene un gran futuro, pero no un coche eléctrico que pesa dos toneladas, o más, con una batería que pesa 800 kilos”. Para el profesor Sachon, “el coche eléctrico tiene un gran futuro en ciudades como Barcelona, con baterías pequeñas, con nuevos modelos de negocio, con nuevos conceptos de movilidad…”. Pero debe resolver todavía algunos escollos para convertirse en una alternativa hegemónica. Entre otros, Sachon citó el peso de las baterías, la fluctuación en el precio de las materias primas necesarias, el volumen de emisiones que genera su fabricación –”muy contaminantes, aunque nadie habla de ello”– o el coste de su reciclaje.

Con todo, algunos fabricantes ya lo apuestan todo al coche eléctrico o híbrido. Es el caso de Volvo, que sigue con su compromiso de fabricar exclusivamente estos coches a partir de 2019. Así lo reafirmó Germán López Madrid, senior advisor de Volvo Car Corporation. La compañía, en manos del grupo chino Geely, completa su apuesta de futuro por el coche eléctrico con los desarrollos en conducción autónoma. “Estamos en un estadio 3 de 5, pero la legislación va cinco o siete años por detrás. Y sin legislación no se puede operar”, afirmó. También tiene puesta la mirada en los modelos de negocio basados en el transporte como servicio (también conocidos como Transport as a Service o TaaS), llamados a revolucionar la movilidad en entornos urbanos y densos.

Coexistencia de tecnologías y modelos de negocio

Así las cosas, toca adaptarse a un contexto de incertidumbre y de gran velocidad del cambio, marcado por la coexistencia de distintas tecnologías de propulsión –motores de combustión interna, gasolina o diésel, motores eléctricos, híbridos, “enchufables” o con batería, vehículos que funcionan con gas…– y por la convivencia de los modelos de negocio tradicionales, basados en la propiedad, con otros que se orientan a la prestación de servicios de movilidad global y al pago por uso.

Organizaciones ‘ambidiestras’

Para Francisco Pérez Botello, CEO de Volkswagen Group España Distribución, los cambios están impulsados por tres grandes ejes disruptivos simultáneos: la electrificación, marcada por el paso del motor de combustión al motor eléctrico; la urbanización, que propicia la transición desde el coche en propiedad hacia el coche compartido; y la digitalización, que, entre otras muchas cosas, va a permitir un rápido desarrollo del coche conectado y de la conducción autónoma.

Sin embargo, destacó el cambio cultural y de modelos organizativos que requiere la adaptación a esta transformación. Al fin y al cabo, apuntaba, “la tecnología es solamente la catalizadora de la transformación. Las auténticas protagonistas de la transformación son las personas que buscan y gestionan esta tecnología”.

Para Pérez Botello el reto está en “conseguir organizaciones más líquidas y duales, ambidiestras, en las que todos sus integrantes sean capaces de desempeñar simultáneamente dos roles: el de gestores del negocio tradicional y el de explotadores de nuevos modelos”.

Prepararse para un futuro híbrido y colaborativo

En SEAT, la apuesta por la transformación pasa por asumir que el futuro será híbrido y colaborativo o no será, y por entender que la formación y el cambio cultural son la mejor forma de afrontar la transformación digital.

Para Xavier Ros, miembro del Consejo y vicepresidente ejecutivo de Recursos Humanos de SEAT, “la dicotomía hombre-máquina no va a existir, sino que va a haber una colaboración: las máquinas van a aumentar las capacidades de las personas y las personas van a ser claves para ayudar a las máquinas a desarrollar todo su potencial”. En su opinión, hemos superado ya la ola de la estandarización de los procesos y ahora “estamos en la ola de la creación de procesos que sean muy flexibles y versátiles”. “Las empresas que solo reemplacen capital humano por maquinaria quebrarán. Y aquellas que piensen en términos de colaboración entre humanos y máquinas son las que van a ser líderes en el mercado”, sentenció.

En SEAT, esto se concreta con una apuesta estratégica por el aprendizaje continuo orientado al desarrollo de nuevas competencias (cultura digital, gestión de la información, visión estratégica…) y por la adaptación de la cultura corporativa a nuevos estilos de liderazgo más cercanos, a estructuras organizativas menos jerarquizadas y a perfiles profesionales diversos pero que comparten un talante abierto al cambio.

Una apuesta que secunda Matías Carnero, presidente de UGT Cataluña y del Comité Intercentros de SEAT: “Todas las personas deben tener la oportunidad de reciclarse para adaptarse a la nueva realidad”. Porque, aunque los robots no van a sustituir a las personas, la pérdida potencial de puestos de trabajo ligada a la industria 4.0 es una amenaza real, “y esto solo se arregla con formación y capacitación”.