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La política monetaria europea, en una encrucijada

Joaquín Almunia describe las tensiones sobre la reforma de la eurozona en un simposio del CIF

20 de Abril de 2018

“Los eurobonos no son viables. Entonces, ¿por qué perder tanta energía en negociar su futuro con los alemanes?”. Así se expresó Joaquín Almunia, exvicepresidente de la Comisión Europea, en la inauguración de un nuevo simposio del CIF (Center for International Finance) del IESE.

Bajo el título ‘Europa: la Unión Monetaria tras el Brexit’, Almunia desgranó las corrientes políticas que paralizan el desarrollo de la arquitectura monetaria europea y fue crítico con la posición defensiva de Alemania. Desde hace tiempo, los países del sur de Europa, con una prima de riesgo más elevada, reclaman la creación de activos comunitarios para “mutualizar” los peligros de una posible y futura crisis, algo que no está bien visto en sectores de Alemania y otros países.

Sobre la parálisis de Europa, el ex vicepresidente aseguró que tiene mucho que ver con la situación interna de Alemania, que ha restado margen de maniobra a la canciller Angela Merkel. Pero también con la fragmentación política de la Unión Europea (UE), y, de hecho, según Almunia, son los jefes de Estado y de Gobierno europeos quienes consideran que la agenda reformista de la Comisión Europea es “demasiado ambiciosa”.

En palabras de Almunia, los líderes europeos “no se han curado todavía de esa enfermedad de amedrentamiento que ha tenido el Consejo Europeo durante la crisis”.

Mucho por hacer antes de la siguiente crisis

Para el excomisario de Asuntos Económicos y Monetarios y de Competencia, Europa tiene por delante una fecha clave: las elecciones al Parlamento Europeo de mayo de 2019. Y tiene dos posibilidades: o toma medidas antes para reforzar la integración o lo hace más tarde, después de la elección de nuevos presidentes de la Comisión, del Consejo o del BCE. Y tal vez, advierte el político socialista, sea ya “demasiado tarde”, por lo que Europa corre el riesgo de perder una oportunidad.

Almunia afirmó: “crucemos los dedos para que no haya una crisis antes de las elecciones europeas, porque, como tenemos tanto por hacer, volveremos a sufrir lo que hemos sufrido en esta”.

Al menos, como asegura el excomisario, “pese a todos los errores de diseño y de diagnóstico, tenemos crecimiento y estamos en una fase de expansión”. Europa crece, incluso por encima de EE.UU. en términos per cápita, y el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de revisar al alza su previsión (cinco décimas), hasta el 2,4%.

Tres tendencias sobre el futuro de la eurozona

El político socialista describió tres corrientes de opinión que confluyen en Europa y que lejos de impulsarla, la paralizan.

Habló, en primer lugar, de los ochos países que el pasado 6 de marzo firmaron un documento en el que expresan sus reticencias a profundizar en la integración tal y como proponen la Comisión Europea y, en particular, el presidente francés Emmanuel Macron. De ellos, seis están en la zona euro (Holanda, Irlanda, Finlandia y los tres bálticos), y dos que no lo están, pero tienen peso político y votan, como son Dinamarca y Suecia. Pero todos comparten la necesidad de avanzar en la unidad política.

La segunda tendencia está integrada por los más euroescépticos. Es decir, aquellos que buscan soluciones nacionales a problemas europeos. Esta escuela, que quiere reducir riesgos, estaría integrada por antiguos países comunistas.

Y la tercera, está representada por los 14 economistas (7 alemanes y 7 franceses) que reclaman reformas exclusivamente institucionales, como completar la unión bancaria, integrar los mercados de capitales o cambiar las reglas fiscales para hacerla más simples.

“No conozco un funcionario europeo que conozca todas las reglas fiscales”, dijo Almunia de forma irónica.

Esas tres escuelas, una partidaria de compartir riesgos, otra de reducirlos y una tercera favorable a hacer reformas institucionales, no son incompatibles para el profesor Juan José Toribio, presidente del CIF.

En su opinión, tienen razón quienes dicen que, antes de compartir riesgos, los beneficiarios tienen que haber hecho un esfuerzo, pero eso no debe ser incompatible con hacer reformas. De ahí que tanto Almunia como Toribio sean partidarios de encontrar una síntesis para avanzar en la construcción europea.

Sobre el Brexit, el político socialista advirtió de las dificultades que va a tener Theresa May, primera ministra del Reino Unido, para llevar adelante un Brexit “duro” y especuló incluso con la posibilidad de un nuevo referéndum en Gran Bretaña.

De blockchain a los mercados financieros, en el simposio

El simposio, que tuvo lugar en el campus del IESE en Madrid, llega este año a su 25º edición. Además de Almunia, han participado el profesor Jorge Soley, con una ponencia sobre la tecnología ‘blockchain’ y su impacto en la manera de hacer pagos. Intervino también el profesor Javier Díaz Giménez, quien planteó una reforma de carácter estructural al sistema de pensiones en España en unos momentos especialmente delicados para el sistema público de protección social; mientras que los profesores Miguel Duro y Gaizka Ormazábal debatieron sobre la regulación del gobierno corporativo de la banca. Por último, el presidente de Renta4 Banco, Juan Carlos Ureta, habló sobre las perspectivas económicas y de los mercados financieros en 2018.