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¿Son inmunes las ‘startups’ españolas a la desaceleración?

El Informe Business Angels AEBAN 2019 augura que los emprendedores seguirán consiguiendo financiación

Los emprendedores se van a beneficiar de una mayor entrada de fondos internacionales y del mantenimiento de la capacidad inversora.

27 de Mayo de 2019

Si existe una burbuja emprendedora, no hay síntomas de que se vaya a pinchar en 2019, según la impresión de los inversores encuestados en el Informe Business Angels AEBAN 2019. La inversión en startups: actividad y tendencias.

Así, solo tres de cada diez business angels consideran que las startups van a tener más dificultades para conseguir financiación. Pese a la desaceleración económica, parece que los emprendedores se van a beneficiar de una mayor entrada de fondos internacionales, de un protagonismo creciente del corporate venturing y del mantenimiento de la capacidad inversora de los business angels.

Estas son algunas de las conclusiones del informe anual que Juan Roure, profesor del área de Iniciativa Emprendedora del IESE, y Amparo de San José, directora de la Red de Inversores Privados y Family Offices del IESE, realizan para la Asociación Española de Business Angels. Se trata de una completa radiografía del perfil de actividad de los business angels y su relación con las startups en España durante 2018, junto con algunas tendencias anticipadas para 2019.

Un perfil estable

Aunque el perfil del inversor no presenta grandes variaciones de año en año, sí se aprecia un ligero incremento de la media de edad, ya que el 68% supera los 45 años.

En los últimos años se ha consolidado la franja de edad comprendida entre los 45 y los 54 años, que casi ha doblado su representación, mientras que el grupo de inversores de 25 a 44 años ha perdido representatividad.

El informe también pone de manifiesto la escasa presencia de mujeres, apenas un 8% de los inversores, y que solo el 18% de los inversores tienen experiencia como fundadores de startups.

En cuanto al perfil profesional de los inversores, predominan los altos directivos, fundadores de empresas y consultores, provenientes mayoritariamente de los sectores tecnológico (32%) y financiero (26%).

La cartera tipo

En 2018 se han reducido tanto la inversión media (37.600 euros por inversor, casi 10.000 euros menos que en el año anterior) como el ticket más habitual en cada operación (pasa de 25.000 a 20.000 euros). En ambos casos eso supone un descenso aproximado del 20%.

Y aunque las carteras siguen mejorando en diversificación, los autores insisten en la conveniencia de seguir aumentando el número de proyectos para reducir la exposición al riesgo.

Por otra parte, la inversión de ámbito nacional sigue siendo la dominante (39%), aunque un porcentaje significativo (28%) declara realizar también inversiones en el extranjero.

Entre los sectores más populares, en 2018 siguieron destacando el del software (con un 57% de inversores activos) y el de finanzas y banca (31%), aunque cabe destacar el empuje del área de la salud, que escala hasta el 29% si incluimos biotecnología y farmacia.

La situación del mercado

El informe señala que “la deseada liquidez todavía es limitada”. Eso explica en buena medida por qué el 61% de los encuestados no realizaron ninguna desinversión en 2018. Entre los que sí optaron por desinvertir, casi la mitad alcanzaron múltiplos de entre tres y once, y casi dos de cada cinco tuvieron que asumir pérdidas.

En cuanto a las valoraciones, se observa un ligero incremento (+9,3%) para las startups más avanzadas que aún no han alcanzado la serie A y que tienen tracción de mercado. Esa situación contrasta con la de los emprendedores en busca de financiación para las etapas iniciales – capital semilla –, cuyo valor medio ha bajado de 912.000 euros en 2017 a 700.000 euros en 2018.