Noticias

¿Las unidades de innovación sirven realmente para generar nuevas ideas?

Un nuevo estudio analiza qué necesitan las grandes empresas globales para innovar

06 de Junio de 2018

Las unidades de innovación están en auge: el 70% de los directivos encuestados en un estudio sobre grandes empresas aseguran que están incrementando la inversión en estas unidades. Su misión no es otra que explorar las próximas tendencias y generar nuevas ideas, productos y modelos dentro de las empresas establecidas, desde Google hasta Nissan._x000D_

Hasta aquí todo bien. Pero se está dando otro fenómeno en paralelo: grandes empresas como Coca-Cola, Ogilvy o The New York Times están cerrando algunas de sus nuevas y costosas unidades de innovación.

En los últimos cinco años, la elevada inversión en este tipo de unidades ha generado nuevos productos e iniciativas. Pero relativamente pocas innovaciones han superado todos los procesos internos hasta llegar al mercado, y aún menos suponen una contribución significativa al negocio principal. Está claro que algo no funciona.

La profesora Mª Julia Prats y Josemaría Siota, del IESE, junto con David Gillespie y Nicholas Singleton, de la consultora Oliver Wyman, han analizado por qué tras entrevistar a directivos de 29 grandes empresas de diversos sectores. Su objetivo era comprender mejor los desafíos que afrontan las organizaciones para escalar sus innovaciones cuando se identifica una nueva oportunidad de alto potencial.

¿Y cuál es la respuesta habitual? La clave está en la agilidad de la organización. Muchas grandes empresas simplemente carecen de la agilidad y eficiencia adecuadas. Como resultado, no son lo bastante flexibles para incorporar innovaciones a la velocidad adecuada, con lo que pierden la ventana de oportunidad.

Ventajas de la agilidad

¿Cuán importante es la agilidad para los directivos encuestados? Casi el 90% consideraron la agilidad “muy” importante para el éxito futuro de sus empresas, y el 96% indicaron que debían ser más ágiles en el futuro. No es de extrañar, ya que un análisis del MIT muy citado indica que las empresas ágiles son capaces de aumentar sus ingresos un 37% más rápido y generar un 30% más de beneficios que el resto.

Si la agilidad es tan importante, ¿por qué no la desarrollan más empresas? Los autores indican que las empresas ágiles deben ser capaces de moverse en nuevas direcciones rápidamente, adaptándose a la nueva información. Y hacerlo sin tener que modificar radicalmente las estructuras y prácticas existentes.

Para ello, los autores enumeran las tres grandes capacidades necesarias:

  • Detección. Identificar y desarrollar oportunidades relacionadas con las necesidades del cliente a medida que surgen.
  • Movilización. Obtener recursos de diferentes niveles de la organización para explotar estas nuevas oportunidades.
  • Cambio. Estar preparadas para adoptar nuevas prácticas sin que los costes internos del cambio sean excesivos.

Las empresas saben que las unidades de innovación son una herramienta para aumentar la agilidad y las diseñan para apartarse de los modelos de negocio existentes y explorar nuevas formas de trabajar. Pero para que estas unidades sean efectivas, las empresas deben aprender cómo incorporar sus propuestas.

Sobre la investigación

El informe se basa en una encuesta a directores de innovación y cargos relacionados de 29 grandes empresas de once sectores y cuatro países. Además, el Centro de Iniciativa Emprendedora e Innovación (EIC) del IESE y la consultora Oliver Wyman complementaron las conclusiones de la encuesta con un análisis de publicaciones previas sobre innovación corporativa y agilidad organizativa.

Para más información, ver IESE Insight