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La pandemia pone a prueba la resiliencia de las ciudades más inteligentes del mundo

Londres, Nueva York y París siguen en el podio del ranking Cities in Motion del IESE. Madrid y Barcelona, en los puestos 25 y 26.

Londres

Londres encabeza la séptima edición del IESE Cities in Motion. Foto: iStock

3 de julio de 2020

La pandemia de COVID-19 se ha sufrido con especial intensidad en las ciudadesy muchos mantras de los gestores urbanos se han visto en entredicho. Por ejemplo, la búsqueda de mejores tasas de densidad poblacional se ha reemplazado por el distanciamiento social, el transporte público ha cedido protagonismo al vehículo particular y el confinamiento en nuestros hogares ha dejado bajo mínimos la interacción social en los espacios comunes.

Esta crisis también supone una oportunidad para repensar la estrategia de muchas urbes y aumentar su resiliencia, en parte gracias a una mayor colaboración público-privada, como indica la séptima edición del Índice IESE Cities in Motion, que elaboran los profesores Pasqual Berrone y Joan Enric Ricart desde el Centro de Globalización y Estrategia del IESE.

El informe, que evalúa el desarrollo de 174 ciudades a partir de más de un centenar de parámetros, sitúa a Londres en cabeza, seguida de Nueva York París. Globalmente, Europa sigue dominando el ranking, con 27 ciudades entre las 50 más inteligentes del mundo. En este selecto grupo se incluyen también 14 ciudades norteamericanas, 5 asiáticas y 4 de Oceanía.

Madrid (25) y Barcelona (26) son las únicas urbes españolas que se incluyen en el top 50. Por detrás, quedan todas las ciudades latinoamericanas. La primera representante es Santiago de Chile (68) –ha avanzado 16 puestos en dos años, sobre todo gracias a sus progresos en cohesión social–, seguida por Buenos Aires (90) y Montevideo (110).

Líderes urbanos

Además de encabezar la clasificación global, Londres también lidera los ámbitos de Proyección Internacional (un área en la que dominan las ciudades europeas) y Capital Humano. De hecho, obtiene excelentes resultados en siete de los nueve ámbitos evaluados, con resultados mediocres sólo en Cohesión Social y Medioambiente.

Nueva York es la mejor ciudad en Economía (nueve de las diez primeras posiciones en esta dimensión son para ciudades estadounidenses), Planificación Urbana (seis de las diez primeras están ocupadas por ciudades norteamericanas) y Movilidad y Transporte. Su gran talón de Aquiles sigue siendo la Cohesión Social, donde se sitúa en los últimos puestos. La mejor ciudad en este último ámbito es Basilea (21 en el ranking general) gracias a una distribución de ingresos bastante equitativa, una baja tasa de desempleo y una reducida tasa de homicidios y criminalidad. En esta dimensión, siete urbes de las diez primeras son europeas, tres de las cuales suizas. Precisamente otra ciudad suiza, en este caso Berna (31), es también la mejor en Gobernanza.

En Medioambiente, la ciudad mejor posicionada es Reikiavik (5), seguida por Copenhague (6), entre otras razones porque ambas se encuentran en los primeros puestos del índice de desempeño ambiental y presentan bajos índices de polución.

Hong Kong, que cierra el top ten general tras avanzar 17 posiciones en dos años, es la mejor situada en el apartado de tecnología, seguida de Singapur (9) y San Francisco (20).

El caso de Madrid y Barcelona

A pesar de que la evolución del índice entre 2016 y 2020 muestra en líneas generales una gran estabilidad pues Madrid y Barcelona mantienen sus posiciones, destacan algunos avances en áreas concretas:

Para Madrid, destaca un avance en Medioambiente debido a su compromiso este año 2020 con el desarrollo de una ciudad sostenible. Su ayuntamiento presentó el pasado mes de enero un plan de calidad del aire denominado Madrid 360, que pretende dotar a la urbe de un total de 668 autobuses de cero emisiones y cero coste de consumo.

Otro de los frentes que abordará el citado plan es la limitación de los vehículos más contaminantes en toda la urbe, proceso ya iniciado en enero del 2020. Además, el informe destaca la línea de ayudas que el gobierno municipal ha lanzado para que los particulares sustituyan sus actuales vehículos contaminantes por otros con combustibles más limpios. Otra de las iniciativas es peatonalizar la zona más céntrica, impidiendo el paso a todos los vehículos de no residentes.

Para Barcelona, el informe destaca que la Ciudad Condal es la urbe española líder en términos de vehículos eléctricos registrados. Un factor clave en su éxito como ciudad inteligente es la gran importancia que se otorga a la investigación, y al conocimiento y la innovación, lo que la lleva a ocupar el quinto puesto europeo y el 18 mundial en Producción Científica.

El informe también recuerda que fue la ciudad española pionera en la implantación de tecnologías receptivas en sistemas urbanos como el transporte público, el estacionamiento, el alumbrado público y la gestión de residuos y que es uno de los principales centros culturales, económicos y financieros de Europa, además de un importante centro de transporte y logística.

El impacto de la pandemia

Los autores del informe Cities in Motion han contextualizado los resultados en la emergencia sanitaria que vive el planeta y aportan una serie de conclusiones y recomendaciones, entre las que destacan la relevancia que adquirirá el concepto de resiliencia urbana y la necesidad de potenciar la colaboración público-privada.

Pero también destacan otras:

  1. Lo primero, las personas. El diseño de las ciudades debe poner el foco en la calidad de vida de las personas. En este sentido, las urbes deberán trabajar con particular énfasis en el avance conjunto de las dimensiones de Cohesión Social y Economía para alcanzar una recuperación justa.
  2. Identificar qué es lo esencial en tu ciudad. Las ciudades deben determinar los aspectos que precisan el mayor nivel de recursos, tiempo y esfuerzo. Los indicadores de este informe pueden ser una buena herramienta de diagnóstico.
  3. Nuevas estrategias para un nuevo entorno. Por ejemplo, las medidas de distanciamiento social harán que el turismo masivo de bajo coste deje de ser una opción para muchas ciudades; el comercio minorista tradicional competirá con uno online fortalecido; el transporte público tendrá que ser rediseñado; y es posible que cambien las interacciones en espacios verdes.
  4. Recuperación a través de la colaboración. Será posible restablecer el dinamismo de las ciudades más rápidamente si todos los actores sociales (sector público, empresas privadas, organizaciones cívicas e instituciones académicas) colaboran. Hay que romper los “silos” que impiden ver las sinergias.
  5. Vínculo entre territorios. En las últimas décadas, se ha impuesto la hegemonía de la ciudad en detrimento del campo. Sin embargo, durante la crisis sanitaria ha quedado su interrelación y dependencia. Es necesario reconsiderar y afianzar sus vínculos para crear sistemas más eficientes.

Para que la recuperación sea rápida, efectiva y solidaria, se necesitarán gestores urbanos capaces de liderar con el ejemplo, guiados por los principios de justicia y colaboración, y con una visión de futuro que incluya a todos los ciudadanos.

Lee y descarga el informe completo.