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¿Somos felices en el trabajo?

La gran mayoría de los trabajadores españoles afirma detestar los lunes

Solo un 28% de las organizaciones son consideradas como excelentes por sus propios empleados. foto: istock.

14 de octubre de 2019

Solo tres de cada diez trabajadores españoles con contrato fijo se sienten felices en su trabajo. De hecho, más del 80% dicen que «odian» o «tienen aversión» a los lunes y un porcentaje similar consideran que su empresa es una fuente de estrés. Además, una amplia mayoría de ellos, seis de cada diez, no recomendaría su propia empresa a un amigo.

Estos son solo algunos de los preocupantes datos de un estudio cuantitativo de la profesora Mireia Las Heras, directora del International Center for Work and Family (ICWF) del IESE, que se plasman en el informe Excelencia y valores. Claves para la sostenibilidad social y empresarial.

El estudio, elaborado en colaboración con la empresa de recursos humanos Eurofirms, evalúa la calidad de las compañías españolas a partir de las opiniones de sus empleados. Y lo cierto es que no salen muy bien paradas.

Entre los datos descorazonadores también encontramos que solo un 13% de hombres y un 24% de mujeres con contrato indefinido piensan que reciben un salario justo, a pesar de que más del 70% aseguran darlo todo por la empresa en la que trabajan.

Un enorme margen de mejora

A partir de las variables medidas, el informe concluye que solo un 28% de las organizaciones son consideradas como excelentes por sus propios empleados. En otras palabras, solo tres de cada diez consideran que la empresa es eficaz en el uso de los recursos, generando aprendizaje e identificación, y que satisface en gran medida las necesidades de los empleados y de los clientes, además de aportar un valor al entorno social.

Casi la mitad (48%) de los empleados otorgan a su empresa un nivel de calidad intermedio, mientras que un 24% consideran que tiene una calidad deficiente, ya que no satisface las necesidades de clientes ni empleados, que sienten que el valor de lo que ellos aportan es mayor de lo que reciben y que su empresa no contribuye positivamente al entorno social o incluso genera externalidades negativas.

¿Cómo revertir la situación?

El informe también propone cinco claves para encaminarse hacia la excelencia:

  1. Ofrecer un salario justo. El salario indica, entre otras cosas, hasta qué punto la empresa valora, respeta y confía en los empleados.
  2. Motivar y dar oportunidades de aprendizaje. Es importante generar un ambiente de trabajo estimulante y participativo, así como desarrollar estilos de liderazgo que faciliten y promuevan ese desarrollo.
  3. Generar entornos de trabajo saludables y sin estrés. Las excesivas horas de trabajo y las pocas horas de sueño, la falta de descanso semanal y/o anual y la conexión constante a los asuntos laborales no solo tienen un coste social enorme para la sociedad, también para la empresa y el propio trabajador.
  4. Potenciar la identificación con el propósito y misión de la empresa. Sintonizar con las decisiones, políticas y valores que se promueven en la organización aumenta el nivel de compromiso, motivación y satisfacción de los trabajadores.
  5. Aportar a la sociedad. La aportación de un valor social es incluso más relevante que en épocas anteriores, ya que las nuevas generaciones se muestran especialmente sensibles en este punto.

Consulta los detalles del estudio en IESE Insight.