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6 consejos para gestionar la crisis del coronavirus

Profesores y alumni del IESE apuntan qué pueden hacer los líderes ante el deterioro de la situación

Manejar una crisis como el coronavirus requiere habilidades especiales.

10 de marzo de 2020

La crisis global provocada por la epidemia de coronavirus se ha agravado esta semana y, con ella, la incertidumbre y el miedo que genera. Como en cualquier otra crisis, hay que evitar que la preocupación, si bien legítima, no se traduzca en pánico. En situaciones así, los líderes empresariales juegan un papel importante a la hora de amortiguar su impacto, adoptando la actitud y las decisiones más convenientes para garantizar la seguridad y el bienestar de sus empleados.

En este sentido, el IESE celebró el pasado lunes una sesión online en la que el experto en seguridad sanitaria Axel Lambert (MBA’ 01) y los profesores Pedro Videla, Mike Rosenberg, Yago de la Cierva, Alberto Ribera y Weiming Zhu arrojaron luz sobre cómo gestionar la crisis desde la calma y la empatía.

Estas son sus seis recomendaciones clave:

  1. Selecciona bien tus fuentes de información. Ni que decir tiene, informarse es fundamental. Pero no todas las fuentes son iguales. “Yo recomendaría no ver el espectáculo televisivo del coronavirus. No ayuda en nada. Al contrario, lo que hace es generar más angustia y nerviosismo. No mejora la calidad de tus decisiones”, aseguró Lambert. Cíñete a una o dos fuentes acreditadas, como la Organización Mundial de la Salud o el ministerio de Sanidad de tu país. Según Lambert, también conviene recordar que las cifras de muertos con que nos bombardean los medios no son un indicador económico: “No hay correlación entre el daño económico y el número de fallecidos en una crisis de este tipo”.
  1. Empodera y haz partícipes a los empleados. En situaciones de crisis, todos queremos ayudar, pero a veces no sabemos cómo o no lo conseguimos. Los líderes de una empresa tienen la responsabilidad de hacer saber a los empleados que pueden hacer algo. Al hacerles partícipes de la solución, sabrán cómo reaccionar. Un buen punto de partida es informarles de cómo evitar la propagación de gérmenes. Lavarse las manos frecuentemente, cubrirse la boca al toser o estornudar y no darse la mano son medidas preventivas que contribuyen a ralentizar la propagación del virus, con lo cual ayudamos a que los hospitales no se saturen ni se queden sin los recursos necesarios para enfrentarse a la epidemia.
  2. Comunícate con claridad y empatía. No todo el mundo percibe los riesgos de la misma manera. Prepárate para encontrarte y lidiar con posturas diferentes entre los empleados y los equipos. Tira de empatía, crea canales de comunicación que favorezcan el diálogo y que no sean unidireccionales. Informar en exceso es mucho mejor que no decir nada. “El silencio nunca funciona. Si no tienes todas las respuestas, dilo sin temor. Y cuando creas que ya has dicho todo lo que sabes, sigue insistiendo. Lo único que funciona es la transparencia”, instó el profesor de la Cierva.
  3. Crea un entorno seguro. Protege a tus empleados. Su seguridad y bienestar están por encima de todo. En tiempos de crisis, recuerda que tus grupos de interés internos son tan importantes como los externos. Un modo de garantizar la seguridad de los empleados es hacerles saber que pueden pedir la baja por enfermedad sin temor alguno. De ese modo, además de prevenir la exposición de los demás empleados al virus, limitarás la propagación de gérmenes. El mensaje debe ser claro: si estás enfermo, ir al trabajo es malo para ti, para la empresa y para la sociedad en su conjunto. Otra medida preventiva es elaborar un protocolo específico en caso de que estalle un brote en tu empresa y darlo a conocer a todos los empleados.
  4. Piensa cómo puedes mejorar. En el mundo de la empresa, las decisiones suelen basarse en los KPI a corto plazo. La productividad, por ejemplo, eclipsa muchos otros aspectos importantes del negocio. Ante la desaceleración causada por la crisis del coronavirus, párate a pensar en el qué, pero también en el cómo de tu empresa. Pregúntate cómo podrías fortalecer tu cadena de suministro o si ha llegado el momento de apostar por un nuevo modelo de negocio. Revisa cómo se hacen las cosas en tu organización. Piensa más allá del corto plazo y prueba ideas nuevas.
  5. Prepárate ya para la próxima. La crisis del coronavirus no es la primera de este tipo, ni desde luego será la última a la que te enfrentes como líder. Si esta vez no disponías de las políticas y los protocolos adecuados para articular una respuesta eficaz, empieza a prever posibles escenarios futuros, tanto del Covid-19 como de lo que pueda venir. Asegúrate de recurrir a personas expertas en cualquiera de los escenarios planteados. Como suele decirse, la mejor defensa es un buen ataque.