Rompiendo barreras para el desarrollo de la industria química

IV Encuentro del sector químico del IESE

10/10/2012

El sector químico es el primer inversor privado en I+D+i y el segundo mayor exportador de la economía española. Sin embargo, estas características, grandes asignaturas pendientes en otros sectores, no son suficientes para asegurar la competitividad de la industria a nivel internacional. Barreras como la falta de unidad de mercado en Europa, unas condiciones de coste desventajosas respecto al resto de la zona euro, cargas administrativas excesivas o las falta de infraestructuras que permitan mayor conexión con Europa impiden el pleno desarrollo de esta industria.

El objetivo del IV Encuentro del sector químico, celebrado el 10 de octubre en el campus del IESE de Barcelona, fue debatir la forma de superar estas barreras y mejorar la competitividad de la industria química española y europea en general, aportando propuestas y soluciones. El encuentro, dirigido por el profesor del IESE Juan Roure, estuvo patrocinado por Feique y organizado en colaboración con La Vanguardia y FedeQuim.

Uno de los problemas que se debatieron es la falta de vocación industrial de los sucesivos gobiernos españoles, "insuficiente", según Antón Valero, presidente y director general de Dow Chemical Ibérica. Antonio Zabalza, presidente de FedeQuim y presidente de Ercros, explicó que se hace patente siempre que hay decisiones en las que hay una opción "pro-industrial" y otra "no-industrial", donde "el gobierno siempre suele decantarse por la segunda".

Por ejemplo, los gobiernos de Alemania, Inglaterra y Francia aplicaron compensaciones a las empresas que cumplieran con las restricciones de emisión de CO2, conscientes de que las sanciones podrían provocar deslocalizaciones. "En España se ha hecho muy poco" en este sentido, aseguró.

Otra de las palancas es la escasa unidad de mercado en Europa, como comentó Fernando Iturrieta (PDG ’84), CEO de Cepsa Química, con un marco legislativo inestable y cargas administrativas que considera "excesivas", hecho que puede provocar una mayor deslocalización.

Por su parte, Jesús Guinea (PDG ’02), director ejecutivo de Repsol Química, subrayó algunos factores que Europa ha desatendido en el marco de la política energética relacionados con la falta de unidad. "Los derechos de emisión están afectando a los productores europeos", advirtió, señalando que "la industria química debe trabajar para que el marco regulatorio no afecte a la competitividad de estas empresas". El objetivo, a su parecer, debe centrarse en avanzar hacia un "sistema de suministro energético europeo".

"Europa somos los que más investigamos y los que menos comercializamos", apuntó Antón Valero. Se trata de una oportunidad que hay que desarrollar. "En materias primas podemos tener cierta dificultad, hay que analizar los costes energéticos para no estar en posición desfavorable, pero en lo que sí podemos competir es en diferenciar nuestros productos, procesos y servicios", añadió Jesús Guinea.

La conexión con Europa es otro de los puntos calientes. En este sentido, Guinea enumeró dos puntos fundamentales: "luchar por conseguir una mejor regulación que nos iguale con nuestros competidores" y desarrollar terminales de ferrocarril "competitivas e interconectadas con los puertos y los servicios adecuados". "Es fundamental mantener esas redes y esforzarse por mejorarlas, el gran mercado químico europeo está en el centro", recordó Valero.

Otro reto pendiente es la internacionalización. "Es fundamental, si tenemos esa capacidad exportadora significa que también tenemos capacidad de ser competitivos en algunos mercados y productos", manifestó Erwin Rauhe, vicepresidente y CEO de BASF Española y responsable de BASF para el sur de Europa.

En la siguiente sesión, Luis Serrano apuntó algunas claves competitivas para el sector, como la reforma de la fiscalidad energética, mejorar las conexiones con Europa – para de atraer inversiones y aumentar la exportación – y desarrollar políticas de cambio climático más favorables para el sector.

Josu Jon Imaz, director general de Industria y Nuevas Energías de Repsol, presidente de Petronor y protagonista de la última sesión, reivindicó el valor de la química en este mundo. "Es uno de los motores esenciales de progreso en esta sociedad". En su ponencia, sugirió mejorar la competitividad de la industria química con "los mismos principios que venimos postulando desde hace una década: sostenibilidad, inteligencia, eficiencia y talento". "El sector químico es de los pocos que puede decir que la demanda de sus productos va a aumentar en todas las partes del mundo en los próximos años, hay que aprovechar esta oportunidad y adelantarse", aseguró.

El encuentro fue clausurado por Francesc Xavier Mena, Conseller d’Empresa i Ocupació de la Generalitat de Catalunya, quien elogió a la industria química por su capacidad de innovación y exportación y criticó las inversiones del gobierno central en la alta velocidad, "cuando hay cuestiones más urgentes como el corredor mediterráneo", fundamental para la exportación.